Economía de la credibilidad

 

Este hilo de pensamiento se escribió para ser compartido en este encuentro.

Con gratitud, ¡conste!

 

La economía de la credibilidad es el pegamento cultural que necesitan los privilegios y el abuso de poder en nuestras sociedades para perpetuarse y mantenerse y sobre lo que nosotras, como agentes culturales no podemos seguir siendo ciegas ni evadirnos de nuestra responsabilidad pública y democrática frente a ella, especialmente en el clima de creciente retroceso en materia de derechos humanos.

Para mí, negar la existencia de los “sutilísimos” o no tanto mecanismos que regulan cómo se construye y legitima la credibilidad a nivel social es casi como negar la existencia de la ley de la gravedad sobre la tierra.

Toda forma de exclusión social y de opresión viene acompañada, entre otros múltiples factores, de dos cosas:

  • La ausencia de control sobre la propia imagen, la incapacidad de auto-representarse.
  • La deslegitimación de la palabra propia y por tanto de la propia capacidad de trasladar tu experiencia y tu visión y vivencia del mundo a través de la negación de la credibilidad ( los “son gente de poco fiar» que sufren todos los colectivos subalternizados de la tierra).

Y sobre esta forma específica de violencia hemos venido a coincidir, no por casualidad, desde el feminismo, el antirracismo, las organizaciones de lucha contra la pobreza, todos los movimientos decoloniales que en el mundo han sido, todos los colectivos que trabajan por la autonomía de las personas con discapacidad, las víctimas de abusos sexuales, los agentes involucrados en procesos memoriales y de construcción de paz. Todas las otras del mundo, diverso y real, estamos poniendo sobre la mesa la necesidad y la urgencia cultural de transformar los mecanismos que regulan un valor central para la existencia democrática como es la credibilidad.

Y voy a empezar, antes de llegar específicamente a nuestro papel como agentes culturales, por los casos más graves para que veamos la centralidad que tiene la cuestión de la credibilidad en nuestras democracias. Y voy a España, pero sí citando la importancia que tuvo el caso del asesinato de George Floyd en EEUU hace unos años a manos de la policía mientras decía una y otra vez una y otra vez “No puedo respirar”.

Es el caso de una mujer de 26 años, Andreas Fernández que falleció en una situación de desamparo institucional, en un hospital asturiano en 2017 por meningitis y que, por contar con antecedentes de enfermedad mental en su familia, no fue creída por ninguno de los 7 facultativos que la vieron y que murió atada (permaneció contenida) en la cama de la planta de psiquiatría sin ser diagnosticada del tremendo ataque de meningitis que estaba sufriendo. Todas las opresiones del mundo se concentraron aquí.

Y el segundo caso es la realidad de que hasta hace tan sólo unos años, la esterilización forzosa de personas con discapacidad era legal en España.

 

 

Y a través de estos dos casos quiero volver a incidir, aunque resulte insistente, en el enorme potencial transformador que para el mundo de la cultura reside en el concepto de la injusticia epistémica, reconociendo, por ejemplo, el impacto que está teniendo en el campo del derecho en Argentina para la lucha contra el feminicidio y la lucha contra el abuso sexual a las niñas y los casos de embarazo precoz forzado.

  • Repitiendo una vez más, hablamos de injusticia testimonial cuando en un sistema social la palabra, el testimonio, la experiencia vital de una persona se encuentra devaluada y tiene menos reconocimiento social que las demás. Por tanto toda su experiencia de vida, toda su cosmovisión, su mundo cuenta con menos credibilidad que la del resto, Por tanto, si no se visibiliza, si no se debate, si no se hace emerger el hecho de que antes de poder hablar de verdadera democracia, necesitamos trabajar sobre la equidad de expresión, la equidad en el acceso a la palabra pública, estaremos dejando fuera una de las dimensiones CLAVE que aquilatan la exclusión social.

De hecho quienes trabajan en marcos de lucha contra el racismo y contra los delitos de odio saben que hay que poner el foco sobre la infradenuncia, el hecho de que el mayor número de delitos de odio permanecen impunes porque las víctimas no lo denuncian, porque pesan sobre ellas como una losa los mecanismos de la credibilidad. Así, personas gitanas, migrantes, afrodescendientes, personas sin hogar y un largo etcétera se topan contra este muro que mantiene la opresión.

Y el segundo caso, con el tema de las esterilizaciones forzadas, nos sirve para ejemplificar una forma de violencia profundamente cultural como es la injusticia hermenéutica, cuando la sociedad a tu alrededor ni tiene las palabras ni tiene los conceptos ni tiene las representaciones para que tu dolor, tu experiencia vital de dolor tenga estatuto de realidad, se conceptualice como problema y exista. Aquí están las personas con discapacidad que reivindican la vida autónoma, aquí está la lucha contra las contenciones mecánicas en las residencias de mayores…

Por tanto, tenemos que ser muy conscientes de que no actuamos culturalmente sobre tábulas rasas, que estamos engarzadas, lo queramos o no, en entramados sociales que perpetúan a través de prácticas de silenciamiento, de negación de la credibilidad y distorsión y de negación al control sobre la propia imagen, situaciones de opresión y exclusión social y territorial (aunque no entraré ahora en este último punto).

 

 

De modo que, a lo mejor, desde la gestión cultural, desde las políticas culturales tenemos que ampliar el rango de nuestras propias preguntas -y me hace muy feliz estar entre programadoras culturales y toda la gente que está decidiendo desde distintas esferas qué, cómo, por qué y para qué es relevante para los públicos de Sevilla-.

 

  • Sabiendo que toda opresión, toda exclusión social viene acompañada de un déficit de credibilidad que se sirve de prejuicios, estereotipos y construcciones simbólicas distorsionadas y culturales que lo refuerzan, en mi rango de acción, en mi esfera de actuación, ¿quiénes cuentan con menos acceso a la autoexpresión?
  • ¿quiénes no tienen ningún tipo de control sobre los relatos e imágenes que se construyen sobre ellos?
  • ¿qué representaciones simbólicas considerarías denigrantes si fueses tú la persona representada?
  • ¿qué estereotipos o prejuicios se siguen perpetuando a mi alrededor bajo mecanismos “inocuos” y “aparentemente neutros” como son la tradición, la burocracia o la desidia?

 

En la entrevista que Jordi Évole le hizo hace unos días a Rodrigo Cuevas, comentando todo el bullying que había sufrido en su infancia, compartió una expresión muy bonita en relación al peso de las representaciones culturales sobre la legitimación de las violencias “de mí no te ríes más, eso no es de risa» desactivando cómo se construye la exclusión desde mecanismos aparentemente veniales y se señala quién es el sujeto diana de la ridiculización social.

Más preguntas, que esto era para dejaros respirar:

  • ¿qué discursos tradicionalmente subalternos, qué minorías sociales tienen acceso a la representación pública?, ¿cómo contribuimos a la equidad en el acceso a la escena pública?

Porque, mirad, frente a las “culturas del silencio” de las que hablaba Freire están surgiendo como las llama José Medina, las “epistemologías de la resistencia” o como las llamo yo más a la pata la llana, nuestra capacidad como agentes de cultura de entrenar nuestra mirada y nuestro oído para leer los vacíos y escuchar los silencios.

 

José Carlos Agüero en “Los rendidos” dice:

Así como cada voz tiene un timbre y una altura, cada silencio tiene un registro y una profundidad.

  • ¿Quiénes faltan?, ¿qué silencios se escuchan a tu alrededor y necesitan de tu capacidad técnica para mostrarse?

 

Y pongo un ejemplo:

El gran maestro e investigador de paz, de procesos de paz, de construcción de paz Juan Gutiérrez se puso como meta hacer emerger a nivel social y cultural lo que él ha llamado “Hebras de paz viva”, en escenarios de postguerra, postconflicto o altísimamente polarizados, es decir, bajo el control de la imagen de amigo/enemigo, aquellos relatos y experiencias de personas que se negaron a considerar al otro como enemigo, que lo ayudaron, que lo salvaron, que desobedecieron a los suyos por pura humanidad, porque en estos contextos es necesario romper la escena tal y como ha sido construida y fosilizada. Y se fue a buscar a la gente del teatro, se apoyó en expertos en artes escénicas para contar con el bagaje técnico de cómo construir y amplificar una representación social diferente.

 

No es lo mismo callar un nombre que callar otro nombre, que diría de nuevo José Carlos Agüero:

 

  • En nuestro entorno cercano, en los espacios en los que operamos y sobre los que decidimos, ¿qué estamos prefiriendo no saber?, ¿están nuestras decisiones perpetuando formas sociales de ignorancia?
  • ¿el dolor de quién podemos estar minimizando o ridiculizando a través de la representación cultural que avalamos?, ¿qué piensan de esta representación los representados?
  • ¿pueden mis decisiones contribuir de alguna mínima manera a que formas sociales de dolor cuenten con mayor visibilidad, se perciban y se reconozcan?
  • ¿hay alguna forma socialmente aceptada de ridículo, descrédito, desprecio o difamación de colectivos oprimidos, minorías, personas en riesgo de exclusión que a través de mis decisiones pueda ser frenada, contestada?
  • ¿puedo contribuir de alguna manera a la complejidad?, ¿hay algo con lo que pueda romper simplificaciones o dicotomías?

 

Y no quiero olvidarme del papel que juegan las artes escénicas, especialmente cuando se vinculan a conmemoraciones públicas, actos de identidad colectiva, la performatividad de los duelos públicos, donde más claramente se pone de manifiesto el control de la escena pública por el poder, qué es lo que se legitima simbólicamente desde ahí:

  • Qué duelos no tienen derecho al llanto público, qué merece una conmemoración representada, quiénes nos dan culturalmente la identidad territorial (¿por qué Agustín García Calvo no es lo primero que nos viene referencialmente a la cabeza si yo os digo Castilla y León?)
  • Aquí también podríamos preguntarnos qué cánones oficiales seguimos perpetuando de forma acrítica, qué genealogías nos definen, si hay capacidad transformadora para el presente en espacios que fueron silenciados o directamente ni considerados como existentes por la tradición. Somos responsables de nuestra repetición (Por cierto, qué peliculón de país para quien sepa verlo está por contar a través del hallazgo de la extremeñísima Biblioteca de Barcarrota…)

Básicamente y resumiendo:

  • Al servicio de qué ponemos la escena, qué estás legitimando, qué estamos legitimando a través de nuestra acción cultural o como dice Judith Butler en “Vida precaria” preguntémonos como sector cultural sobre “qué puede y no puede ser pronunciado en voz alta en la esfera pública” porque en los límites de lo decible, en los límites de lo que puede aparecer en escena y lo que no, es donde se juega la profundización democrática.

 

 

 

De modo que desde nuestra estricta responsabilidad como constructoras de imaginarios y expertas de las dimensiones simbólicas:

  • Cómo podemos contribuir, oh pueblo de Atenas, a ensanchar y a proteger los espacios de palabra pública y toma de decisión y cómo podemos convertirnos en aliadas de quienes están peleando por el derecho estratégico a acceder a su propia narración.
  • Cómo podemos contribuir a educar en la expresión pública, cómo podemos imaginar juntas otras maneras sociales de poner en escena la palabra de un modo más incluyente.
  • Cómo el teatro mediterráneo puede volver a enseñarnos un poquito de democracia.

 

Así que resumiendo, para no aburriros y poder seguir hablando juntas:

  • Nuestro trabajo diario, pequeño, cotidiano no opera al margen de los procesos sociales de silenciamiento y devaluación de la credibilidad que acompañan siempre a la exclusión social y a la violencia. Es decir, que en el campo de la representación cultural hay mucho que decir y mucho que desvelar a favor de la equidad y los derechos humanos.
  • Y que en esta construcción de nuevas posibilidades en nuestros imaginarios, en nuevas formas de sensibilidad social, en sociedades capaces de otras formas de escucha se está jugando a día de hoy la democracia.
  • Que las voces que son creíbles o no y que cuentan con autoridad social no están al margen de las estructuras de poder y los privilegios.
  • Y que necesitamos a quienes tenéis el amor y la capacidad para impulsar relatos, montar escenas, dotar de sonido y luz… reivindicándose como agentes clave para hacer que la palabra pública se cuide y escuche y contribuya de nuevo a ensanchar la democracia.

 

Recomendaciones sobre las políticas de género en el mundo rural

 

 

(La imagen es una obra de la serie Fenómenas do Rural de Yoseba MP)

 

Como de Somosierra a Aranjuez vengo por toda la orilla…no me había dado cuenta de que ya andaba libre y alegre por los mundos digitales el Cuaderno de Trabajo:

 

Recomendaciones sobre las políticas de género en el mundo rural

 

que escribí en el 2024 para REDS-SDSN Spain con el apoyo de FADEMUR y que fue financiado por el Ministerio para la Transición Ecológica y el Reto Demográfico.

Como estas 10 recomendaciones para ruralizar ¡desde la alegría! las políticas de igualdad en España (o donde tú quieras) quizá puedan serte útiles o servirle de excusa para un café con pastas-tertulia (chocolatada-tertulia, paellada-tertulia…) especialmente ahora a andaluzas, castellanas y leonesas y extremeñas, yo lo siembro por aquí y que a través de vosotras florezca lo que quiera.

#WeMakeTomorrow

Aprovechando que en España estamos todas redactando nuestras aportaciones para dar forma al Pacto de Estado frente a la Emergencia Climática y buscando, como siempre, que nuestro bosque sea local pero planetario, construya el futuro y reconozca el papel de la creación y la cultura como aliadas fundamentales en la acción climática, de cara a la COP30 pero no sólo, quería compartir por aquí la campaña global We Make Tomorrow.

Aunando los esfuerzos de diferentes redes culturales internacionales y tratando de llevar al centro del debate sobre la acción climática el papel que juegan las comunidades y conocimientos locales, la protección de la memoria vinculada al patrimonio natural y cultural, llena de acciones preventivas frente a la emergencia climática, así como subrayando una vez más la capacidad transformadora de las artes y la cultura y su potencial para generar cambios sistémicos e impulsar nuevos imaginarios basados en la reciprocidad y el reconocimiento de la interdependencia con nuestros ecosistemas, la campaña global We Make Tomorrow está abierta a nuevas adhesiones y apoyos.

Tanto por si te sirve para redactar tus aportaciones al Pacto de Estado frente a la Emergencia Climática en España, como si lo que buscas es sumarte a la campaña global y unir tu aspiración a un deseo colectivo planetario, dejo el enlace por aquí por si te resulta útil:

#WEMAKETOMORROW

Protege tu ternura y la de los demás, cuídate.

 

Carta para una Cultura Justa

 

Por si hay alguien más que, tras este súper año electoral de bondad ambiente, ande necesitando abrazos o refuerzos vitamínicos, a mí me ha devuelto cierta calidez el lanzamiento público a nivel global de la Carta para una Cultura Justa promovida por el Consorcio Asociado de Cultura Justa y el Equipo de Cultura de la Comisión Alemana para la UNESCO.

Como es un honor ser una de sus «partidarias-signatarias» en habla hispana y como necesitamos con urgencia salir de propuestas «esponsorizables» para empujar las políticas culturales hacia un marco de derechos humanos y de la Naturaleza, quería compartirla por aquí, casi a modo de bebedizo mágico.

 

Como se explica en su página web:

«La Carta para la Cultura Justa apoya la creación y el fortalecimiento de un movimiento para establecer relaciones culturales más justas dentro y entre los Estados y las regiones del mundo (…) y quiere lograr condiciones de TRABAJO DIGNAS para todas las artistas, creativas y otras trabajadoras de la cultura (…) Esta Carta se inspira en los éxitos de la Carta del Comercio Justo y del movimiento del Comercio Justo a la hora de establecer relaciones comerciales más justas (…) Tomando nota de las deficiencias en las políticas culturales existentes en contextos específicos, todos los firmantes abogan por el logro de unas relaciones culturales justas a través de políticas éticas que valoren la libertad, la justicia y la equidad, tal y como se consagran en esta Carta para una Cultura Justa.»

Como seguramente querrás leerla entera y estudiar las adhesiones para ver si te sientes inspirado también, aquí tienes la web:

https://www.fair-culture.org/

 

Abrazos. ¡Bondad! Vitaminas.

Ley Orgánica del Estatuto Cultural del Pueblo Gitano

 

Como el impulso de la Ley Orgánica del Estatuto Cultural del Pueblo Gitano es una de las iniciativas más importantes de PAÍS que podrán salir adelante durante esta legislatura y que supondrá saldar una deuda histórica en términos de ciudadanía, reconocimiento de los derechos culturales y profundización democrática a todos los niveles en España; como en esta web no habrá ningún lector o lectora que no quiera adherirse de cabeza a la Propuesta de Ley Orgánica y como aún puedes hacerlo, dejo aquí toda la información al respecto del Instituto de Cultura Gitana y el enlace de adhesión. 

PUEDES (¡Y DEBES!) ADHERIRTE AQUÍ

 

 

Patrimonio para la vida

 

 

Quería compartir en este espacio, por si alguien más quiere llevar su mirada a nuestro Oeste español, tierra de lo que amamos, una iniciativa que desde la idea misma de «protección y salvaguarda del patrimonio» está elevando a la esfera pública de un modo tajante la urgencia de poner en el centro de nuestras políticas culturales el cambio de modelo productivo que, frente al extractivismo neoliberal, promueva marcos de actuación acordes con la vida.

 

Por el poder simbólico que tiene y su relevancia incuestionable para la incidencia pública, me gustó conocer la iniciativa de Recogida de firmas contra la mina de litio de San José de Valdeflórez de Cáceres promovida por Hispania Nostra.

Partiendo de un análisis de los peligros que «la avaricia y la ignorancia» suponen para la protección del patrimonio en nuestro país, especialmente el de las provincias de mayor peso rural y menor visibilidad política, desde Hispania Nostra afirman:

 

«Estamos convencidos de que la adecuada gestión del patrimonio cultural tiene una enorme capacidad para crear riqueza y generar calidad de vida para quienes viven en su entorno, de manera que podría ser, junto a otras medidas de naturaleza estructural, una alternativa viable y sostenible para generar empleo de calidad y riqueza en su entorno inmediato. La situación actual debería ser el punto de partida de una profunda reflexión en torno a la conservación y reutilización del inmenso patrimonio de nuestro país considerándolo como un activo y no como una carga. Un activo que nos permita diseñar un modelo socioeconómico alternativo generador de actividad económica que llegue a todas las capas de la sociedad.»

(Las negritas son mías…)

 

 

Como la recogida de firmas sólo estará abierta hasta el 8 de septiembre amplifico humildemente desde aquí, por si quieres sumarte o compartirlo, este canto de amor hacia Cáceres, abierto a todo el Oeste de España, cuya herencia camina con futuro en nuestros pasos.

Solidaridad con Palestina en la Feria del Libro Infantil de Bolonia (8-11 de abril)

 

«Cuyos libros están enterrados bajo escombros.»

 

Puedes firmar la carta original en inglés aquí y acceder a contenidos ampliados en el blog de referencia de literatura infantil en el mundo de habla hispana que se ha hecho eco de la difusión de la Carta en todo el espacio cultural iberoamericano, Linternas y Bosques aquí

 

«A los organizadores de la Feria del Libro Infantil de Bolonia,

Como ilustradorxs, autorxs y editorxs dedicados a crear libros significativos y hermosos para niñxs, nos hemos unido para destacar un tema urgente y pertinente.

La Feria del Libro Infantil de Bolonia celebra lo mejor de la literatura infantil en toda su diversidad. El conocimiento, la camaradería y la inspiración que se despliega en la feria son simplemente mágicos. También sabemos que la feria no solo resalta la luminosidad de la infancia, sino que respeta y honra sus momentos oscuros.

En 2022, la BCBF se solidarizó a la par del mundo reconociendo el sufrimiento en Ucrania con una impresionante exhibición de arte y libros de la región que estaba (y aún está) causando una seria y duradera impresión en las niñas y los niños de Ucrania. Asimismo, suspendió la participación del gobierno de Rusia debido a su papel en la agresión.

Esta muestra de solidaridad es importante porque defender los derechos de lxs niñxs, alimentar sus mentes, honrar su creatividad y protegerlos del daño está en la esencia misma de nuestro trabajo como autorxs, ilustradorxs y editorxs infantiles.

Actualmente hay una guerra en Palestina que está afectando a niñas, niños y jóvenes a una escala sin precedentes, y ha sido descrita por médicos, periodistas y trabajadores humanitarios de la ONU como una guerra contra la infancia.

 

 

(Ilustración de Un jardín feliz, Michael Foreman)

 

En 100 días de guerra:

10,000 niñxs han sido asesinadxs y 30,000 han quedado huérfanxs.
Más de 1000 niñxs han sido amputadxs, algunos sin anestesia.
Hospitales donde lxs niñxs buscan tratamiento, incluyendo recién nacidxs que necesitan incubadoras, son objetivo de bombardeos o incursiones.
Casi todos lxs niñxs son privados de educación ya que las escuelas son blanco de bombardeos (incluso con familias adentro).
La mayoría de los niños han sido desplazados de sus hogares, muchos de ellos teniendo que trasladarse a pie a lo largo de la Franja de Gaza hacia «áreas seguras» en donde los continúan bombardeando.
La mayoría de lxs niñxs viven en tiendas de campaña, y algunos han muerto por el frío invernal.
La mayoría de lxs niñxs no tienen acceso a agua limpia, lo que propaga infecciones gastrointestinales.
La mayoría de lxs niñxs están muriendo de hambre.
Los bombardeos ocurren todos los días y durante toda la noche, aterrorizando y traumatizando a lxs niñxs.

 

(Ilustración de Un jardín feliz, Michael Foreman)

 

Esta lista horrorosa no pretende minimizar los efectos de la guerra en hombres, mujeres y ancianos; de hecho, todos los aspectos de la vida en Gaza y la ocupada Cisjordania han sido devastados. Tampoco pretende opacar lo que están experimentando otrxs niñxs en conflictos de otras partes del mundo. Sin embargo, desempeña un papel importante al resaltar la falta de precedentes que constituye esta guerra en comparación con cualquier cosa que conozcamos, y por lo tanto, nuestro apoyo debe ser urgente, universal y sincero.

La solidaridad con Palestina y con la Humanidad ya se ha extendido ampliamente entre las comunidades de creadorxs. Nosotrxs, lxs abajo firmantes, queremos instar a la BCBF (Feria del Libro Infantil de Bolonia, por sus siglas en inglés ) a unirse a nosotrxs, a tomar una posición y decirle a la infancia palestina, cuyos libros están enterrados bajo escombros, cuyos momentos de juego y cuentos han sido arrebatados, cuyas canciones son ahogadas por bombas, que no ha sido olvidada.

 

(Imagen UNRWA)

Palestina ha sido violentamente ocupada por las fuerzas israelíes durante 75 años. A lxs palestinxs han sido robadas sus tierras, sus derechos arrebatados y su gente detenida, torturada y asesinada injustamente, incluso mutilando los cuerpos de lxs fallecidxs.

Hoy existe enorme destrucción en Gaza y la ocupada Cisjordania, pero también, desde afuera del enclave sitiado, tenemos la oportunidad de honrar el espíritu, la resistencia e inocencia de lxs niñxs. Por favor, consideren mostrar humanidad y solidaridad con Palestina en su feria, declarando su apoyo al cese de fuego inmediato, y anunciándolo previo al evento, a fin de movilizar a creadorxs y artistas. También le instamos a suspender la participación del Estado de Israel en la feria, quien está llevando a cabo estos crímenes contra la humanidad con impunidad, hasta que Palestina sea liberada.»

Declaración internacional sobre la libertad de expresión, publicación y lectura: movilización mundial de las redes del libro

 

Me hago eco en este espacio de la movilización mundial presentada hoy por las redes internacionales del mundo del libro, la lectura y las bibliotecas en defensa de los derechos humanos y comunicada esta mañana en el Salón del Libro de Londres.

Tanto autoras, editoras, libreras, activistas como bibliotecarias han hecho un llamamiento mundial frente a la presión creciente sobre la libertad de expresión artística para garantizar el derecho a la lectura y a la edición como derechos habilitantes para la democracia a nivel global.

Aquí puedes leer el comunicado «Declaración internacional sobre la libertad de expresión, publicación y lectura» y en este enlace puedes sumarte tanto a nivel individual como organizacional al llamamiento.

 

 

Para la libertad: Con el Teatro de La Abadía y la compañía teatral La Dramática Errante

Replico en este espacio, como eco de su libertad y nodo en la red de quienes queremos ejercerla,  el Comunicado Oficial del Teatro de La Abadía, frente a los ataques a la libertad de expresión artística y los derechos culturales que se han presenciado hoy en Madrid:

Madrid, 18 de enero de 2024

El Teatro de La Abadía es desde su fundación un lugar de encuentro, un espacio de paz y libertad que fomenta la asamblea, el diálogo, la reflexión, la empatía y el entendimiento. En el día de hoy, queremos comunicaros:

  • El Teatro de La Abadía respeta y escucha todas las opiniones que pueda suscitar cualquier espectáculo de su programación y, especialmente, las críticas y discrepantes.
  • El Teatro de La Abadía apuesta por la libertad de las creadoras y los creadores que acoge, de modo que puedan plantear a la sociedad los asuntos y preguntas que les parezcan relevantes.
  • El Teatro de La Abadía condena cualquier muestra de violencia y nunca permitirá que se realice ningún tipo de apología de la violencia desde sus escenarios.
  • El Teatro de La Abadía cree que la mejor respuesta ante peticiones de cancelación o censura de un espectáculo es levantar el telón, para que cada persona pueda acudir a él libremente y juzgar lo que el escenario le ofrece.
  • El Teatro de La Abadía velará en todo momento por el buen funcionamiento de sus dos salas, y demanda respeto hacia todas aquellas personas que acudan al teatro.

Damos las gracias al público que nos acompaña cada día para compartir la experiencia del hecho escénico.

Para terminar, queremos recordar las palabras de nuestro director artístico, Juan Mayorga, en la rueda de prensa de la presentación de los estrenos de enero:

«La censura no solo lesiona a los censurados, sino que empobrece a la sociedad. La empobrece porque la priva de la conversación que los creadores proponen. La censura no solo debe ser combatida por estos, sino por cada ciudadano. Cada ciudadano ha de estar interesado en que a la inteligencia crítica no se responda con censura, sino a su vez con crítica, porque la autonomía del ciudadano depende de la autonomía de una cultura crítica. La libertad, antes que con discursos, se defiende ejerciéndola. Y la paz, antes que con discursos, se defiende practicándola.»

 

 

Intuiciones sobre la cultura y la ruralidad, nueva publicación de la Red española de desarrollo sostenible

 

Ha sido un placer participar en el nuevo número de la Red Española de Desarrollo Sostenible nacido al calor de sus Aulas Rurales. Intuiciones sobre la Cultura y la Ruralidad recoge las ideas fuerza que han ido surgiendo en común y desde el territorio alrededor del papel que desempeña la cultura en el impulso de un mundo rural vivo.

Un privilegio haber reflexionado junto a la antropóloga Charo Otegui en el artículo El papel (papeles) de las mujeres en el mundo rural. Continuidades, discontinuidades y nuevas emergencias. Cinco intuiciones y un deseo.

Puedes leer y descargar el número en este enlace.