
A la huelga, ¡compañeras!
¡A la huelga general!
Porque quien ama la vida
¡para todos parte el pan!


A la huelga, ¡compañeras!
¡A la huelga general!
Porque quien ama la vida
¡para todos parte el pan!


Como cada vez que estoy en presencia de Teresa Vicente reconozco, con humildad, la tarea que nos corresponde hacer poliédrica y generacionalmente en este siglo, quería simplemente compartir por aquí para hacer volar otro pequeño tramo la libélula, el lanzamiento de la Iniciativa Ciudadana Europea: Derechos de la Naturaleza: capacitar a la ciudadanía para que represente y proteja a los ecosistemas.
Como explica el grupo impulsor:
«Los ecosistemas de toda Europa están en crisis a pesar de la legislación medioambiental vigente, lo que demuestra la necesidad de un marco jurídico y de gobernanza integrado que complemente las protecciones existentes y aborde al mismo tiempo su fragmentación estructural.
Consideramos que la naturaleza debe dejar de ser tratada como patrimonio y que los ecosistemas deben reconocerse como entidades vivas con valor intrínseco y derechos fundamentales. Entre estos derechos figuran el derecho a existir, a regenerar sus biocapacidades y ciclos vitales y a ser restaurados. Los ecosistemas también deben tener personalidad jurídica, a semejanza de las empresas.
El objetivo también es capacitar a los ciudadanos y las comunidades para que actúen como administradores y representantes de los ecosistemas, tanto para prevenir daños como para apoyar la protección, la restauración y la regeneración. Así pues, estos representantes deben tener legitimación activa y acceso a medidas jurídicas adicionales para poder defender los derechos de los ecosistemas, como es el caso, por ejemplo, del Mar Menor en España.«
De modo que hagamos lo que nos corresponde hacer. Con humildad. Ahora. (Mira este video, te va a gustar.)

Quería compartir por aquí los nuevos pasos que se están dando a nivel internacional para el impulso de la Declaración Universal de los Derechos de la Naturaleza en Naciones Unidas, ahora que el estado de Panamá se ha comprometido formalmente con el impulso de esta propuesta de resolución ante la Asamblea General de las Naciones Unidas que pondría EN MARCHA un proceso de negociación intergubernamental abierto, transparente e inclusivo hacia una Declaración Universal de los Derechos de la Naturaleza.
Y aprovecho para sembrar aquí ¡el deseo! de que España, como país referente a nivel europeo en el impulso de este nuevo paradigma legislativo, pueda liderar también este proceso junto a la Coalición de Estados por la Naturaleza, apoyando y reforzando esta iniciativa a través de las Naciones Unidas hasta lograr su adopción. ¡No tengo ninguna duda de que lo lograremos!
Como dicen los impulsores del proceso:
«A medida que el cambio climático, la contaminación y la pérdida de biodiversidad se aceleran, la forma en que la humanidad se relaciona con la Naturaleza se ha convertido en una de las preguntas legales, éticas y políticas que definen nuestra época.»
«Mientras que las leyes ambientales tradicionales regulan sobre todo cómo los seres humanos usan la Naturaleza o cómo la afectan, los Derechos de la Naturaleza la reconocen como titular directa de derechos. Eso abre nuevas posibilidades para proteger a las especies y a los ecosistemas, asegurando que sus intereses puedan estar representados dentro de los sistemas jurídicos.»
Dejo aquí el enlace con toda la información, por si quieres sumar a tu organización, redes, etc. a la iniciativa y acompañamos también a que nuestro país ¡lo haga también suyo!
HACIA UNA DECLARACIÓN UNIVERSAL DE LOS DERECHOS DE LA NATURALEZA

Comparto por aquí, para unirnos desde las artes a una aspiración noble y planetaria, la campaña mundial #Artists4Treaty a la que, desde el 25 de junio se están sumando artistas de todo el planeta comprometidos con el impulso del Tratado de No Proliferación de Combustibles Fósiles, abordando de manera directa una de las causas principales del cambio climático.
Defendiendo desde nuestro papel como creadoras de imaginarios, mundos posibles y futuros deseables, el rol que también tienen las artes en una transición justa, dejo por aquí el enlace a la campaña por si quieres unir tu voz y también la carta abierta para seguir impulsando el multilateralismo que amamos: el que protege la vida.
ARTISTAS POR UN TRATADO SOBRE LOS COMBUSTIBLES FÓSILES

A los líderes del mundo:
Somos artistas, músicos, actores, intérpretes, poetas, cineastas, bailarines, escritores y creadores. Somos narradores y soñadores. Somos mensajeros de emoción y amplificadores de esperanza. Y hoy sumamos nuestras voces —fuertes, claras, incansables— al llamado global por un Tratado sobre Combustibles Fósiles.
Porque nuestro mundo —nuestro hogar y nuestra musa— está en llamas. Temperaturas insoportables, ciudades inundadas, aire envenenado y comunidades desplazadas; la crisis climática no es una advertencia lejana: es una catástrofe presente.
La ciencia es clara: la producción de combustibles fósiles está en el corazón de estas crisis en cascada. Eliminar de manera progresiva y justa la producción de carbón, petróleo y gas, y hacerlo rápido, es la única forma de salvarnos de esta destrucción.
El petróleo, el gas y el carbón no son sólo fuentes de energía. Cuando se extraen de la tierra, donde deberían permanecer, se convierten en armas de destrucción masiva, desestabilizando nuestro clima, poniendo en peligro nuestras vidas y silenciando culturas enteras. Están asfixiando el mismo mundo que inspira nuestro arte. Y, aun así, los gobiernos siguen financiándolos, expandiéndolos y postergando la acción que necesitamos con urgencia.
Decimos: no más desastres generados por la extracción fósil. No podemos crear con un telón de fondo de destrucción. No podemos seguir con nuestro arte mientras el planeta arde. Nos negamos a dejar que la belleza se desvanezca en nombre del lucro. Queremos un mundo donde la música pueda sonar bajo cielos abiertos, donde las pinturas no sean borradas por las inundaciones, donde los escenarios, las galerías y los talleres estén llenos de vida — no de humo, no de dolor, no de miedo.

El Tratado sobre Combustibles Fósiles ofrece un camino hacia adelante: un plan global, audaz y coordinado para poner fin a la expansión fósil, eliminar la producción existente de manera progresiva, justa y equitativa, e invertir en un futuro sostenible. No es una demanda abstracta: es un salvavidas para proteger nuestro planeta y también nuestra capacidad de imaginarlo, cantarlo y reinventarlo con nuestras manos, nuestras voces y nuestras almas. Por eso aplaudimos al creciente bloque de gobiernos que lideran este esfuerzo y llamamos a otros líderes mundiales a unirse.
Nosotros, artistas de disciplinas y regiones diversas, estamos unidos por un propósito común: proteger la belleza, la vida y el amor que inspiran nuestras obras. Así como nuestro arte nace de la creatividad y de la expresión, nuestra respuesta a la crisis climática debe enraizarse en la ciencia, en la justicia y en la urgencia de actuar.
Por eso convocamos a cada artista — pinten murales, compongan melodías, escriban novelas o guiones, o actúen en escenarios o en las calles— a usar su voz, su arte y sus plataformas para sacudir al mundo y despertarlo, sumándose al llamado por un Tratado sobre Combustibles Fósiles. Un mundo libre de fósiles, sostenido por el sol, el viento, la justicia y la voluntad colectiva, es un mundo donde el arte puede florecer, donde las culturas pueden prosperar y donde podremos seguir cantando, bailando y soñando juntos y libres.
Creemos en un mundo donde lo único que arda sea la pasión. Donde lo único que desborde sea el amor. Donde lo único que se eleve sea el coro de quienes se atreven a exigir algo mejor.
Este es un llamado para salvar a la Humanidad y las historias que aún nos quedan por contar. Hagamos Historia, no sólo a través de nuestros lienzos o nuestras letras, sino también a través de nuestro poder colectivo.

Dos manos enlazadas
no cambian el mundo.
¿No cambian el mundo
dos manos enlazadas?
Dos manos enlazadas
cambian, no el mundo.
No. Dos manos enlazadas
cambian el mundo.
(Dilemas estratégicos, Jorge Riechmann)
En este enlace toda la información sobre la recogida de firmas y el acto de apoyo a Jorge Riechmann, Marina M. Martínez y Paco del Pozo que se celebrará el 25 de mayo en el Círculo de Bellas Artes de Madrid, un día antes del juicio (infame) al que se enfrentan por defender la tierra. Todo el amor, mi máximo respeto.

A la atención del Ministerio de Agricultura de mi país.
De esta heredera de las culturas campesinas de Castilla.
Tierra de Peñaranda y Tierra de Pinares.
Sea.
Muy contenta de que la Relatora Especial de Derechos Culturales de Naciones Unidas, Alexandra Xanthaki, haya considerado útil mi aportación para su próximo informe sobre Conservación de la Naturaleza y Derechos Culturales.
Muchas gracias.
Por si este input puede resultarle útil en este momento a alguien, lo planto aquí por ti:
Por favor, proporcione cualquier información adicional, ejemplos y recomendaciones que considere útiles para apoyar la conservación de la naturaleza y la biodiversidad, promoviendo al mismo tiempo el disfrute pleno y efectivo de los derechos culturales.
De cara a fortalecer la protección de los derechos culturales en todas las medidas desplegadas por los Estados en pro de la conservación de la Naturaleza y atendiendo prioritariamente a garantizar su protección en la acción empresarial, especialmente de carácter transnacional, una colaboración más estrecha entre agencias y actores de Naciones Unidas podría fortalecer enormemente la incorporación de una mayor sensibilidad hacia la protección de los derechos culturales a nivel transversal.
En primer lugar, estableciendo una mayor conexión con el Grupo de Trabajo sobre los Campesinos, también de los Procedimientos Especiales del Consejo de Derechos Humanos de Naciones Unidas, que tiene en el corazón de su mandato la difusión y el cumplimiento de la UNDROP, la Declaración de las Naciones Unidas sobre los Derechos de campesinos y otras personas que trabajan en áreas rurales. La UNDROP dedica su artículo 20 a la protección del derecho a la diversidad biológica, garantizando el respeto a las culturas campesinas y su artículo 26 a la protección de los derechos culturales y saberes tradicionales. Como recoge el apartado 26.1 de la UNDROP:
Los campesinos y otras personas que trabajan en las zonas rurales tienen derecho a disfrutar de su propia cultura y a obrar libremente por su desarrollo cultural sin injerencias ni discriminaciones de ningún tipo. También tienen derecho a preservar, expresar, controlar, proteger y desarrollar sus conocimientos tradicionales y locales, como sus modos de vida, sus métodos de producción o tecnologías o sus costumbres y tradiciones. Nadie podrá invocar los derechos culturales para vulnerar los derechos humanos garantizados por el derecho internacional ni para limitar su alcance.
Un mayor diálogo entre la Relatoría de Derechos Culturales y este Grupo de Trabajo podría resultar altamente fructífero para fortalecer el liderazgo y la participación del campesinado en las políticas globales de conservación de la biodiversidad.
También un mayor acercamiento de la Relatoría a la FAO podría contribuir a garantizar y reforzar el derecho a la participación y promoción del liderazgo de las comunidades rurales en la protección y conservación de la Naturaleza, especialmente con sus programas de Sistemas Importantes del Patrimonio Agrícola Mundial (SIPAM), que pone el foco sobre la protección de las comunidades que los mantienen vivos y la centralidad de las culturas campesinas, introduciendo criterios clave para el empoderamiento de las mujeres y las niñas en estos procesos.

Este hilo de pensamiento se escribió para ser compartido en este encuentro.
Con gratitud, ¡conste!
La economía de la credibilidad es el pegamento cultural que necesitan los privilegios y el abuso de poder en nuestras sociedades para perpetuarse y mantenerse y sobre lo que nosotras, como agentes culturales no podemos seguir siendo ciegas ni evadirnos de nuestra responsabilidad pública y democrática frente a ella, especialmente en el clima de creciente retroceso en materia de derechos humanos.
Para mí, negar la existencia de los “sutilísimos” o no tanto mecanismos que regulan cómo se construye y legitima la credibilidad a nivel social es casi como negar la existencia de la ley de la gravedad sobre la tierra.
Toda forma de exclusión social y de opresión viene acompañada, entre otros múltiples factores, de dos cosas:
Y sobre esta forma específica de violencia hemos venido a coincidir, no por casualidad, desde el feminismo, el antirracismo, las organizaciones de lucha contra la pobreza, todos los movimientos decoloniales que en el mundo han sido, todos los colectivos que trabajan por la autonomía de las personas con discapacidad, las víctimas de abusos sexuales, los agentes involucrados en procesos memoriales y de construcción de paz. Todas las otras del mundo, diverso y real, estamos poniendo sobre la mesa la necesidad y la urgencia cultural de transformar los mecanismos que regulan un valor central para la existencia democrática como es la credibilidad.
Y voy a empezar, antes de llegar específicamente a nuestro papel como agentes culturales, por los casos más graves para que veamos la centralidad que tiene la cuestión de la credibilidad en nuestras democracias. Y voy a España, pero sí citando la importancia que tuvo el caso del asesinato de George Floyd en EEUU hace unos años a manos de la policía mientras decía una y otra vez una y otra vez “No puedo respirar”.
Es el caso de una mujer de 26 años, Andreas Fernández que falleció en una situación de desamparo institucional, en un hospital asturiano en 2017 por meningitis y que, por contar con antecedentes de enfermedad mental en su familia, no fue creída por ninguno de los 7 facultativos que la vieron y que murió atada (permaneció contenida) en la cama de la planta de psiquiatría sin ser diagnosticada del tremendo ataque de meningitis que estaba sufriendo. Todas las opresiones del mundo se concentraron aquí.

Y a través de estos dos casos quiero volver a incidir, aunque resulte insistente, en el enorme potencial transformador que para el mundo de la cultura reside en el concepto de la injusticia epistémica, reconociendo, por ejemplo, el impacto que está teniendo en el campo del derecho en Argentina para la lucha contra el feminicidio y la lucha contra el abuso sexual a las niñas y los casos de embarazo precoz forzado.
De hecho quienes trabajan en marcos de lucha contra el racismo y contra los delitos de odio saben que hay que poner el foco sobre la infradenuncia, el hecho de que el mayor número de delitos de odio permanecen impunes porque las víctimas no lo denuncian, porque pesan sobre ellas como una losa los mecanismos de la credibilidad. Así, personas gitanas, migrantes, afrodescendientes, personas sin hogar y un largo etcétera se topan contra este muro que mantiene la opresión.
Y el segundo caso, con el tema de las esterilizaciones forzadas, nos sirve para ejemplificar una forma de violencia profundamente cultural como es la injusticia hermenéutica, cuando la sociedad a tu alrededor ni tiene las palabras ni tiene los conceptos ni tiene las representaciones para que tu dolor, tu experiencia vital de dolor tenga estatuto de realidad, se conceptualice como problema y exista. Aquí están las personas con discapacidad que reivindican la vida autónoma, aquí está la lucha contra las contenciones mecánicas en las residencias de mayores…
Por tanto, tenemos que ser muy conscientes de que no actuamos culturalmente sobre tábulas rasas, que estamos engarzadas, lo queramos o no, en entramados sociales que perpetúan a través de prácticas de silenciamiento, de negación de la credibilidad y distorsión y de negación al control sobre la propia imagen, situaciones de opresión y exclusión social y territorial (aunque no entraré ahora en este último punto).

De modo que, a lo mejor, desde la gestión cultural, desde las políticas culturales tenemos que ampliar el rango de nuestras propias preguntas -y me hace muy feliz estar entre programadoras culturales y toda la gente que está decidiendo desde distintas esferas qué, cómo, por qué y para qué es relevante para los públicos de Sevilla-.
En la entrevista que Jordi Évole le hizo hace unos días a Rodrigo Cuevas, comentando todo el bullying que había sufrido en su infancia, compartió una expresión muy bonita en relación al peso de las representaciones culturales sobre la legitimación de las violencias “de mí no te ríes más, eso no es de risa» desactivando cómo se construye la exclusión desde mecanismos aparentemente veniales y se señala quién es el sujeto diana de la ridiculización social.
Más preguntas, que esto era para dejaros respirar:
Porque, mirad, frente a las “culturas del silencio” de las que hablaba Freire están surgiendo como las llama José Medina, las “epistemologías de la resistencia” o como las llamo yo más a la pata la llana, nuestra capacidad como agentes de cultura de entrenar nuestra mirada y nuestro oído para leer los vacíos y escuchar los silencios.
José Carlos Agüero en “Los rendidos” dice:
Así como cada voz tiene un timbre y una altura, cada silencio tiene un registro y una profundidad.

Y pongo un ejemplo:
El gran maestro e investigador de paz, de procesos de paz, de construcción de paz Juan Gutiérrez se puso como meta hacer emerger a nivel social y cultural lo que él ha llamado “Hebras de paz viva”, en escenarios de postguerra, postconflicto o altísimamente polarizados, es decir, bajo el control de la imagen de amigo/enemigo, aquellos relatos y experiencias de personas que se negaron a considerar al otro como enemigo, que lo ayudaron, que lo salvaron, que desobedecieron a los suyos por pura humanidad, porque en estos contextos es necesario romper la escena tal y como ha sido construida y fosilizada. Y se fue a buscar a la gente del teatro, se apoyó en expertos en artes escénicas para contar con el bagaje técnico de cómo construir y amplificar una representación social diferente.
No es lo mismo callar un nombre que callar otro nombre, que diría de nuevo José Carlos Agüero:
Y no quiero olvidarme del papel que juegan las artes escénicas, especialmente cuando se vinculan a conmemoraciones públicas, actos de identidad colectiva, la performatividad de los duelos públicos, donde más claramente se pone de manifiesto el control de la escena pública por el poder, qué es lo que se legitima simbólicamente desde ahí:
Básicamente y resumiendo:

De modo que desde nuestra estricta responsabilidad como constructoras de imaginarios y expertas de las dimensiones simbólicas:
Así que resumiendo, para no aburriros y poder seguir hablando juntas:

“Para eso sirve, para caminar”
Eduardo Galeano
Quería preguntarme por las definiciones de innovación social que estamos manejando en la acción social en España y por el contenido concreto que desplegamos bajo el paraguas de esta definición.
Porque, de hecho, son mayoritarios los enfoques que definen la innovación social exclusivamente desde el punto de vista de la gestión, imponiendo relatos de corte economicista ajenos a cualquier tipo de conflicto o injusticia social. Se pierde así la potencialidad del propio concepto de innovación social vinculado a la ampliación y conquista de nuevos derechos, autolimitando su posible carácter movilizador.
Sin embargo, existen otros prismas de la innovación social, actualmente opacados, que vinculan el concepto a tres ideas:
Hablaríamos así de innovación social desde un punto de vista socioecológico que pone en el centro, sin disimular sus retos, la importancia de distribuir poder y recursos, no sólo al servicio de la población más vulnerable, sino subrayando la importancia de que sea ejercida en primera persona por ella.
Así, enraizándonos en las definiciones de innovación social desde marcos de impulso y refuerzo de las capacidades para la protección de los derechos humanos, necesitamos plantearnos:
Desde este ángulo y como población vulnerabilizada en primera persona, serían motor de innovación social las siguientes cuestiones:
Porque cuando situamos la redistribución del poder y los recursos (laborales, económicos, sociales, culturales, simbólicos…) en el corazón de la innovación social, potenciamos también el sentido de agencia y el mensaje social de que nunca existe un poder omnipotente y omnipresente, tampoco en el ámbito laboral y empresarial. Siempre hay grietas en los muros.
Desde una concepción dinámica y relacional del poder, hacemos emerger el discurso oculto que perpetúa en muchas ocasiones las situaciones de desigualdad y exclusión social: los privilegios son una construcción social que busca su naturalización para que la población que los sufre desconozca su propia capacidad para reconocer que tiene derechos y puede ejercerlos.
Por tanto, si entendemos la innovación social desde una óptica de derechos humanos, podemos trabajar conjuntamente para extraer la raíz que perpetúa la exclusión social: el desequilibrio en el reparto de poder y en el acceso a los recursos.

Como se acercan fechas delicadas, en las que todas pensamos un poco más en las cosas que realmente importan, quería mostrar aquí todo mi apoyo y mi máximo respeto a mis compañeros y compañeras, los bomberos y bomberas forestales en la Comunidad de Madrid, y especialmente en los días que se acercan, extenderlo a sus familias.
Porque cuando las cámaras se van, la realidad se queda:
5 meses de huelga indefinida, aguantando juntos y en pie gracias a la caja de resistencia y recordándonos que se juegan la vida, especialmente en su protección de nuestro mundo rural y nuestra biodiversidad (el cambio climático no tiene piedad con nadie) por 1300 euros al mes.
Recordándonos también la importancia de los servicios públicos dignos y con condiciones justas que garanticen la protección de la vida a lo largo y ancho del territorio, así como advirtiéndonos sobre la pérdida ingente de Fondos Europeos que está suponiendo para las comunidades autónomas en nuestro país el abandono de las labores de prevención por hectárea.
Recordándonos que no hay sostenibilidad empresarial ni responsabilidad social corporativa sin derechos laborales como bien reconoce el Pacto Mundial de Naciones Unidas y que el ODS 8 de empleo decente está en el centro de la Agenda 2030.
Este 11 de diciembre vuelven a recordarnos el significado real de poner en el centro la vida:
ante empresas con beneficios que no dejan de crecer y cuyos accionistas son entidades públicas y ante clientes públicos que niegan los inviernos para abaratar las primaveras, lo primero será siempre la dignidad y la protección de quienes hacen esos beneficios posibles: las personas trabajadoras.
De modo que toda mi solidaridad. Pero también la tuya.
CAJA DE RESISTENCIA DE LOS BOMBEROS Y BOMBERAS FORESTALES DE LA COMUNIDAD DE MADRID


(La imagen es una obra de la serie Fenómenas do Rural de Yoseba MP)
Como de Somosierra a Aranjuez vengo por toda la orilla…no me había dado cuenta de que ya andaba libre y alegre por los mundos digitales el Cuaderno de Trabajo:
Recomendaciones sobre las políticas de género en el mundo rural
que escribí en el 2024 para REDS-SDSN Spain con el apoyo de FADEMUR y que fue financiado por el Ministerio para la Transición Ecológica y el Reto Demográfico.
Como estas 10 recomendaciones para ruralizar ¡desde la alegría! las políticas de igualdad en España (o donde tú quieras) quizá puedan serte útiles o servirle de excusa para un café con pastas-tertulia (chocolatada-tertulia, paellada-tertulia…) especialmente ahora a andaluzas, castellanas y leonesas y extremeñas, yo lo siembro por aquí y que a través de vosotras florezca lo que quiera.