Tratado Vinculante de Empresas Transnacionales y Derechos Humanos

 

En el marco del 10º Aniversario de WILPF en España se nos invitó a formular un deseo. Dejo por aquí el mío porque cuando se suman voluntades de horizonte, la fuerza es mayor:

 

«Mi deseo es que en los próximos años el Tratado Vinculante de la ONU sobre Empresas Transnacionales y derechos humanos sea una realidad haciendo posible el final de la impunidad y la reparación a las víctimas de los abusos cometidos por transnacionales en el pasado, especialmente en el Sur global.

Mantengo viva la visión y la esperanza de un cambio de modelo económico y empresarial dirigido al bien común y en el que el marco planteado por la Agenda 2030, «no dejar a nadie atrás» deje de ser un eslogan, dando paso a la transformación profunda del sistema empresarial que el mundo necesita.

Junto a la campaña global de WILPF Move The Money que nos invita a dejar en el pasado la financiación armamentística destinando el dinero a la financiación de todo aquello que contribuye al cuidado de la vida y la construcción de paz, mi deseo es que el sistema de inversión de impacto crezca, se multiplique y transforme todo el sistema de inversión global y que los criterios empresariales ESG dejen de ser optativos pasando a ser un nuevo sentido común de época, una nueva manera de entender la economía, el trabajo, las empresas.

Mi deseo profundo es contribuir desde mi radio de acción a la construcción de una nueva cultura global en la que la vulnerabilidad consustancial a la humanidad que nos une sea un valor a proteger y en la que los territorios en los que habitamos, la tierra con la que nos unen infinitos lazos de interdependencia, dejen de ser extractivizados pasando a ser respetados como respetada será la vida.»

—————-

Para ampliar información sobre el Tratado Vinculante de Transnacionales y Derechos Humanos puedes visitar la página web de la Campaña Mundial.

Para ampliar información sobre la necesidad de la obligatoriedad de los criterios ESG en la esfera económica transnacional puedes visitar el memorial Rana Plaza Never Again.

 

Construyendo vías para la seguridad ciudadana con perspectiva de género y feminista (Universidad Iberoamericana-Ciudad de México)

 

El próximo 18 de agosto se celebrará, dentro de las Jornadas por la Seguridad Ciudadana: otras voces, otras miradas, el conversatorio «Construyendo vías para la seguridad ciudadana con perspectiva de género y feminista» organizado por los Programas de Género e Inclusión (PGI) y Seguridad Ciudadana (PSC) de la Universidad Iberoamericana de Ciudad de México.

Con la intención de provocar el diálogo, la reflexión y la construcción de alternativas para reducir las violencias desde la perspectiva de género y feminista, mantendremos una conversación necesaria para afrontar los retos de construcción de paz y protección de los derechos humanos que afrontamos en la esfera internacional , aunque especialmente en el espacio de habla hispana.

Agradezco a la Universidad Iberoamericana de Ciudad de México la invitación a moderar el conversatorio, a WILPF España por su maestría en llevar al terreno los principios del feminismo pacifista y en impulsar la construcción de redes de sororidad en la esfera internacional, así como a los Programas que han creado la ocasión de tejer espacios de aprendizaje y escucha transoceánicos que nos permitan construir, como bien sabemos desde México y España, alternativas a los actuales modelos necropolíticos de seguridad

El conversatorio se llevará a cabo el día martes 18 de agosto, de 11.00 a 13.00 horas, CDMX (18:00-20:00 en horario de Madrid), en la modalidad de webinar.

Tejer el porvenir (La Marea)

 

Para (y por) mis maestras y compañeras de WILPF España

Publicado en La Marea, 7 de abril de 2020

Cuenta Juan Gutiérrez, experto internacional en construcción de paz, que al proceso por el cual unas vidas vierten cuidado sobre otras podríamos llamarle tejer hebras de paz viva. Desde la responsabilidad que nos exige el momento presente, convendría que nos fuéramos preparando para el nuevo ciclo de movilización social y política que vendrá tras la pandemia y en el que estará en juego, por encima de cualquier otra cosa, la delimitación de lo que entendemos por vidas que merecen ser protegidas. La tensión por concentrar los daños de un sistema que se derrumba sobre los cuerpos vulnerables que permitamos definir como otros.

Ante el alarde de privilegios que nos ha dejado esta pandemia, el reparto desigual de los trabajos, los daños sobre los colectivos más golpeados se ha evidenciado como nunca: cuidadoras migrantes, familias monomarentales, trabajadoras precarizadas, o personas afectadas por la política de vivienda neoliberal sufren antes, sufren más; se recuperan con mayor dificultad. Es necesaria una reflexión para impulsar e incidir colectivamente políticas públicas que se diseñen para corregir la distribución desigual de la vulnerabilidad y los perversos mecanismos que apoyándose en criterios de raza, situación administrativa, nacionalidad, edad o capacidades están contribuyendo a la naturalización de la violencia económica extrema en nuestro país.

Preguntémonos, ahora que tenemos tiempo, por qué un día después de la declaración del estado de alarma a un gran número de empresas españolas les pareció de pronto una gran idea contratar, para ‘enviar a primera línea del frente’, a colectivos en riesgo de severa exclusión social.

Quizá tengamos que preguntarnos también cómo construiremos un nuevo sentido democrático que, frente al modelo de protección de derechos de la pequeña propiedad que construyó la burbuja que nos explotó en 2008, frente al blindaje individualista ante el dolor o el miedo que hemos visto reflejado en las escenas de acaparamiento en el consumo de estos días, se base en la protección de la vulnerabilidad de los demás. Pensemos cómo sería entender nuestras democracias como espacios para ampliar el derecho a ser y a mostrarnos vulnerables.

Ante la irresponsabilidad también del discurso y la escenografía militarizada, en tiempos de creciente permisividad global de modelos de masculinidad autoritaria y temeraria, que han tenido estos días su alarde ridículo en el negacionismo de Bolsonaro y Ortega, cómo nos protegeremos como sociedad frente a la doble tentación: la de añorar al ‘hombre fuerte que toma las decisiones por el resto’ que hemos visto especialmente en la idealización de la respuesta del régimen chino a la catástrofe, así como a la más contagiosa creación de chivos expiatorios, a la que ya hemos asistido en España, por parte de algunos responsables políticos, a través del peligroso señalamiento a la ciudadanía gitana.

Sabiendo que una vez que se abran las puertas de nuestras casas será el tejido de una nueva realidad el que nos pida acción y respuesta, vayamos eligiendo ahora, con tiempo y calma, con qué hebras que nos cuidan desplegaremos el nuevo telar que reemplazará al actual, que ya está roto sin remedio.

Estefanía Rodero, Liga Internacional de Mujeres por la Paz y la Libertad (Women’s International League for Peace and Freedom)